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Fachadas · mantenimiento

Mantenimiento de fachadas en Elche

Nos encargamos del mantenimiento de fachadas de viviendas, comunidades y edificios en Elche y alrededores. Cuéntanos en qué estado está tu fachada y vemos qué necesita.

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  • Comunidades y edificios
  • Profesionales con +20 años de experiencia
Fachada pintada de blanco
Albañil trabajando en el forjado de una vivienda

Sobre nosotros

Profesionales de todos los oficios

En Reformas Beltra contamos con profesionales de distintos oficios con más de veinte años de experiencia en el sector, de modo que podemos encargarnos tanto de un trabajo concreto como de una obra completa.

Trabajamos en Elche y en los municipios de alrededor. Puedes contarnos lo que necesitas por teléfono o por WhatsApp.

  • Profesionales con más de 20 años de experiencia
  • Todos los oficios en un mismo equipo
  • Reformas completas y trabajos concretos
  • Elche y municipios de alrededor

Por qué elegirnos

Una buena obra empieza por saber con quién la haces

  • Años de experiencia

    Nuestros profesionales llevan más de veinte años trabajando en el sector de la construcción y la reforma.

  • Todos los oficios

    Reformas, pladur, albañilería, pintura, fontanería, electricidad, piscinas y fachadas.

  • Elche y alrededores

    Trabajamos en Elche y en los municipios de su entorno.

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Trabajos realizados

Galería profesional

Fotos y vídeos de algunas de las obras que hemos hecho.

Fachada interior pintada de blanco
Paredes del patio pintadas de blanco
Fachada del patio pintada, con contraventanas de madera
Patio con las paredes recién pintadas
Pared exterior pintada, con ventana y tejadillo
Petos de una azotea pintados de blanco
Pintor pintando la fachada con rodillo
Pintor trabajando en el patio, con el suelo protegido
Fachada antes de pintar, con la pintura desconchada
Pared con desconchones antes de pintarla
Pared bajo la escalera reparada y pintada
Pared del patio reparada y pintada
Pared bajo la escalera con humedades y grietas
Pared con manchas de humedad antes de repararla
Cubierta impermeabilizada
Impermeabilización de la cubierta junto a las chimeneas
Cubierta impermeabilizada en toda su superficie
Terraza impermeabilizada, con su sumidero
Impermeabilización de una terraza
Terraza impermeabilizada hasta el encuentro con la pared

Ver todos los trabajos

Antes y después

Ejemplos del antes y el después

Arrastra la línea central para comparar cómo estaba cada sitio y cómo quedó.

Pared con humedades reparada (después)Pared con humedades reparada (antes)

Pared con humedades reparada

Suelo nuevo en terraza (después)Suelo nuevo en terraza (antes)

Suelo nuevo en terraza

Fachada con desconchones, pintada de nuevo (después)Fachada con desconchones, pintada de nuevo (antes)

Fachada con desconchones, pintada de nuevo

Cómo trabajamos

Así trabajamos, paso a paso

  1. Nos cuentas qué necesitas

    Llámanos o escríbenos por WhatsApp. Si puedes, mándanos fotos y unas medidas aproximadas.

  2. Valoramos el trabajo

    Vemos contigo qué hay que hacer y resolvemos tus dudas.

  3. Te pasamos el presupuesto

    Con la información del trabajo, te preparamos el presupuesto.

  4. Manos a la obra

    Una vez aceptado el presupuesto, organizamos el trabajo y nos ponemos con él.

*Esta información no constituye asesoramiento legal, se muestra a título informativo y genérico, y podría cometer errores.

Por qué una fachada necesita cuidados aunque parezca sana

Las fachadas no suelen fallar de golpe. Se degradan poco a poco: un sellado que se cuartea, un vierteaguas que pierde su goterón, una barandilla cuyo anclaje empieza a oxidarse. Cada uno de esos defectos abre una pequeña puerta al agua, y el agua es la causa de la mayoría de los daños serios. Lo que hoy se resuelve con un cartucho de masilla o una mano de pintura puede convertirse en pocos años en un canto de balcón reventado o en un trozo de revestimiento en la acera.

Hay además una cuestión de responsabilidad. Los propietarios están obligados a mantener sus edificios en condiciones de seguridad, y si una pieza cae a la vía pública y causa daños, quien responde es el dueño del inmueble o la comunidad. Mantener la fachada no es una cuestión de imagen, sino de prevención.

Qué revisar, de arriba abajo

Una revisión ordenada empieza por la parte alta, donde el agua golpea primero y donde menos se mira, y baja hasta el zócalo.

La parte alta del edificio

Albardillas sueltas o con juntas abiertas, petos de azotea fisurados, tejas desplazadas en los aleros y vegetación creciendo en los remates. Por aquí entra el agua que luego aparece varias plantas más abajo.

Balcones y barandillas

Los cantos de los balcones son uno de los puntos más delicados. Conviene mirar si tienen fisuras paralelas al borde, manchas de óxido o trozos desprendidos, y si conservan el goterón que impide que el agua corra por debajo. Las barandillas empotradas en el canto merecen especial atención: cuando su anclaje se oxida, el hierro se hincha y rompe el hormigón que lo rodea. También hay que comprobar que el pavimento del balcón vierte hacia fuera y que su desagüe está libre.

Ventanas y huecos

Sellados perimetrales de las carpinterías, vierteaguas con pendiente y goterón, cajas de persiana y dinteles. Una ventana mal sellada provoca humedades interiores que a menudo se atribuyen a otras causas.

Paños de fachada

Fisuras, zonas abombadas, desconchados, manchas de humedad, verdín y el estado de la pintura. Un truco sencillo es pasar la mano por la superficie: si queda manchada de polvo de color, la pintura ha perdido su ligante y está dejando de proteger.

Todo lo que va colgado

Soportes de aparatos de aire acondicionado, antenas, cableado de telecomunicaciones, toldos, rótulos y tuberías. Con los años se acumulan elementos en desuso y anclajes oxidados que nadie revisa y que pueden caer o manchar la fachada.

Zócalo

Humedad ascendente, sales que levantan el revestimiento, golpes y salpicaduras. Es la zona más castigada y la que más rápido delata problemas de humedad.

Cuándo revisar y con qué frecuencia

Una inspección visual cada año, hecha desde la calle, desde los balcones y desde la azotea, permite detectar la mayoría de los problemas cuando todavía son pequeños. Unos prismáticos ayudan mucho en las plantas altas. Cada cierto número de años, o si la revisión visual muestra algo preocupante, conviene una inspección más detallada por parte de un técnico, con acceso de cerca a las zonas dudosas.

En Elche, el mejor momento para la revisión anual es el final del verano, antes de las lluvias intensas del otoño, de modo que haya tiempo para corregir lo urgente. También es recomendable un vistazo después de cada temporal de levante o de un episodio de lluvias fuertes.

Si el edificio es relativamente reciente, el libro del edificio recoge instrucciones de uso y mantenimiento con las revisiones recomendadas para cada elemento. En edificios con más años, muchos ayuntamientos y la normativa autonómica exigen, a partir de cierta antigüedad, una inspección técnica o un informe de evaluación firmado por un técnico competente. Ese informe no sustituye al mantenimiento ordinario, pero sus conclusiones son una buena guía para planificarlo.

Llevar un historial de la fachada

Una carpeta con fotografías fechadas, la ubicación de cada daño (planta, orientación, vivienda), las reparaciones realizadas y los productos empleados resulta muy útil. Permite comparar de un año a otro si una fisura ha crecido o una mancha se ha extendido, y evita discusiones sobre cuándo apareció un problema. Guardar la referencia exacta del color y del tipo de pintura facilita los retoques futuros, que de otro modo nunca terminan de igualar. En las comunidades, ese historial ayuda además a que la información no se pierda cuando cambian el presidente o el administrador.

Cómo priorizar las reparaciones

Cuando una revisión detecta varios defectos y no es posible abordarlos todos a la vez, el orden lógico es este:

  1. Seguridad: piezas que pueden caer, como trozos de canto, plaquetas sueltas, cornisas agrietadas o soportes oxidados.
  2. Entrada de agua: sellados abiertos, vierteaguas dañados, desagües atascados, albardillas sueltas.
  3. Protección del material: armaduras que empiezan a asomar, pintura que ya no protege, fisuras que permiten la absorción de agua.
  4. Aspecto: manchas, diferencias de color o suciedad.

Atender los dos primeros grupos a tiempo suele ser lo que marca la diferencia entre un mantenimiento asequible y una rehabilitación completa unos años después.

Preguntas frecuentes

Mantener la fachada en buen estado: preguntas frecuentes

¿Quién paga la reparación del canto de un balcón en un edificio de vecinos?

Depende de qué parte se repare y de lo que digan el título constitutivo y los estatutos. Con carácter general, la estructura del balcón y su frente forman parte de la fachada y se consideran elementos comunes, aunque el uso del balcón sea privativo, por lo que su reparación suele correr a cargo de la comunidad. En cambio, el pavimento interior, las jardineras o los cerramientos añadidos por un vecino pueden corresponder al propietario. Cuando hay dudas, lo prudente es consultarlo con el administrador antes de encargar la obra.

¿Compensa un mantenimiento periódico o es mejor reparar solo cuando algo falla?

Esperar a que algo falle parece más barato, pero casi nunca lo es. Cuando un daño se hace visible desde la calle suele llevar tiempo evolucionando, y para entonces el agua ya ha afectado a zonas que no se ven. Además, las reparaciones urgentes salen más caras: hay que montar medios de acceso para una actuación concreta, a veces con prisas y sin poder comparar opciones. Un mantenimiento planificado permite agrupar trabajos, aprovechar un mismo andamio o una misma intervención en altura para varias tareas y repartir el gasto a lo largo de los años.

¿Se puede hacer el mantenimiento de una fachada sin montar andamio?

En muchos casos, sí. Para revisiones y reparaciones puntuales en altura, los trabajos verticales con cuerdas permiten llegar a cualquier punto de la fachada sin ocupar la acera durante semanas. En edificios bajos o con acceso desde la calle, una plataforma elevadora es otra opción rápida. El andamio se reserva para intervenciones extensas, como un saneado general o una repintada completa, en las que interesa tener toda la fachada accesible durante bastante tiempo. La elección depende de la altura, del tipo de trabajo y del espacio disponible delante del edificio.

¿Qué diferencia hay entre una revisión de mantenimiento y una inspección técnica del edificio?

La inspección técnica o informe de evaluación es un trámite reglado que firma un técnico competente y que evalúa el estado general del edificio, no solo la fachada: estructura, cubiertas, instalaciones y, según el caso, accesibilidad y eficiencia energética. Se exige a partir de cierta antigüedad o en determinadas situaciones y tiene consecuencias administrativas. La revisión de mantenimiento es una práctica habitual y voluntaria, más frecuente y centrada en detectar y corregir pequeños defectos. Ambas se complementan: un buen mantenimiento facilita que la inspección salga favorable.

¿Influye la orientación de la fachada en su desgaste?

Mucho. Las fachadas que miran al sur y al oeste reciben más radiación solar y más calor, por lo que la pintura pierde color y elasticidad antes y los sellados se endurecen y agrietan con más rapidez. Las que dan al este reciben en Elche buena parte de los temporales de levante, con lluvia batiente y salitre. Las orientadas al norte apenas ven el sol, se secan despacio y son las más propensas al verdín y al moho. Por eso es normal que una misma fachada necesite atenciones distintas en cada cara.

¿El seguro de la comunidad cubre los daños de la fachada?

Depende de la póliza y del origen del daño. La mayoría de seguros comunitarios incluyen responsabilidad civil, que cubre los daños causados a terceros, por ejemplo si un trozo de fachada cae sobre un coche. Sin embargo, el deterioro progresivo por falta de mantenimiento no suele estar cubierto, y la aseguradora puede discutir el pago si demuestra que el daño se veía venir y no se hizo nada. Algunas pólizas cubren daños por fenómenos meteorológicos concretos. Conviene revisar las condiciones con el corredor y guardar pruebas del mantenimiento realizado.

Dónde trabajamos

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