Albañilería · reparaciones en casa
Reparaciones en Alicante
Hacemos reparaciones en viviendas y locales de Alicante y alrededores: los desperfectos que van apareciendo con el uso y el paso del tiempo. Cuéntanos qué hay que arreglar por teléfono o por WhatsApp.
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Sobre nosotros
Profesionales de todos los oficios
En Reformas Beltra contamos con profesionales de distintos oficios con más de veinte años de experiencia en el sector, de modo que podemos encargarnos tanto de un trabajo concreto como de una obra completa.
Trabajamos en Alicante y en los municipios de alrededor. Puedes contarnos lo que necesitas por teléfono o por WhatsApp.
Por qué elegirnos
Una buena obra empieza por saber con quién la haces
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Años de experiencia
Nuestros profesionales llevan más de veinte años trabajando en el sector de la construcción y la reforma.
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Una vez aceptado el presupuesto, organizamos el trabajo y nos ponemos con él.
*Esta información no constituye asesoramiento legal, se muestra a título informativo y genérico, y podría cometer errores.
Antes de tapar, entender por qué ha aparecido
Casi cualquier desperfecto de una vivienda se puede disimular con masilla y pintura. El problema es que, si no se entiende por qué ha aparecido, vuelve a salir en el mismo sitio al cabo de unos meses. Una mancha de humedad pintada reaparece, una grieta rellena de yeso se abre de nuevo si la pared sigue moviéndose y un azulejo pegado sin quitar el adhesivo viejo se despega otra vez.
Por eso una buena reparación empieza observando: dónde está el daño, desde cuándo, si ha crecido, si coincide con las lluvias, con el uso de una ducha o con una época del año. Con esa información se distingue un desperfecto aislado de un síntoma que pide otro tipo de intervención.
Grietas y fisuras en paredes interiores
Las que se pueden reparar sin más
Las fisuras finas en el enlucido o en la pintura son muy frecuentes. Aparecen en los encuentros entre materiales distintos, como un tabique con un pilar o la pared con el techo, por la retracción del yeso o por los pequeños movimientos de dilatación del edificio. Para que la reparación dure no basta con rellenarlas: se abren ligeramente en forma de V, se limpian, se rellenan con una masilla con cierta elasticidad y, si la fisura coincide con una junta entre materiales, se coloca una malla o una cinta de refuerzo antes de plastecer, lijar y pintar.
Las que conviene que vea un técnico
Otras grietas indican que algo se mueve en la estructura o en la cimentación. Merece la pena consultar con un arquitecto o un arquitecto técnico cuando la grieta:
- se va abriendo con el tiempo o atraviesa la pared de lado a lado;
- sale en diagonal desde las esquinas de puertas y ventanas;
- se repite de forma parecida en varias plantas del edificio;
- aparece a la vez que las puertas empiezan a descuadrarse.
Una forma sencilla de saber si una grieta sigue activa es colocar un testigo, una pequeña tira de yeso o un testigo comercial que la cruce, y comprobar con el paso de las semanas si se rompe.
Desconchones y pintura que se levanta
Un desconchón por un golpe se arregla con facilidad: se sanea el borde, se rellena con masilla en una o varias capas, se lija y se pinta. Cuando la pintura se levanta en escamas o se abomba en una zona amplia, hay que buscar la causa. Las más comunes son la humedad que empuja desde dentro de la pared y una pintura plástica aplicada sobre una antigua pintura al temple, que no tiene agarre y acaba soltándose.
En las paredes con humedad aparece a menudo una costra blanca y polvorienta: son sales que el agua arrastra y deposita al evaporarse, lo que se conoce como salitre o eflorescencias. Mientras no se corte la entrada de agua, cualquier capa nueva se acabará levantando. Si el problema es el temple, se rasca hasta llegar a una base firme y se aplica un fijador antes de pintar.
Azulejos rotos, sueltos o que suenan a hueco
Un azulejo se rompe por un golpe, pero también puede agrietarse porque debajo hay un hueco sin adhesivo o porque la pared ha tenido algún movimiento. En baños y cocinas antiguos es habitual que las piezas estén pegadas con mortero a pegotes, un método que con los años deja zonas que suenan a hueco y piezas que acaban soltándose.
Para cambiar una pieza se retira primero la junta de alrededor, se rompe el azulejo desde el centro para no dañar los vecinos, se limpia bien el adhesivo antiguo y se coloca la pieza nueva con cemento cola, enrasada con las demás. Después se rejunta procurando igualar el color de la junta existente.
La dificultad real suele ser encontrar un azulejo igual, porque muchos modelos dejan de fabricarse. Algunas soluciones habituales son recuperar piezas de una zona oculta, como detrás de un mueble o de la lavadora, y reponer allí con otro modelo, o integrar el cambio con una cenefa o unas piezas decorativas que parezcan intencionadas.
Humedades leves: no todas son iguales
Antes de reparar una humedad hay que saber de qué tipo es, porque cada una se trata de forma distinta:
- Condensación. El vapor de agua del aire se condensa sobre las superficies más frías. Se ve como puntos negros de moho en esquinas, techos de baños, detrás de armarios y alrededor de las ventanas. En la costa, con mucha humedad ambiental, es muy frecuente en invierno.
- Capilaridad. El agua sube desde el terreno por los muros de las plantas bajas. Deja una mancha de altura bastante regular desde el suelo, con salitre y pintura degradada.
- Filtración. El agua entra desde fuera o desde una instalación: una terraza, una jardinera, una fachada fisurada o una tubería. La mancha crece después de llover o se mantiene húmeda siempre.
La condensación se corrige mejorando la ventilación (un extractor en el baño, ventilar a diario, separar los muebles de las paredes frías) y eliminando el moho con un producto fungicida. Las filtraciones y la capilaridad exigen cortar primero el origen; reparar solo el acabado es trabajo perdido.
Persianas que no suben o se atascan
En las persianas enrollables manuales, los fallos más comunes son la cinta deshilachada o rota, el recogedor cuyo muelle ya no tira, las lamas partidas o desenganchadas y las guías dobladas. Algunos se reparan desde el interior sin más, y otros obligan a abrir el cajón de la persiana para revisar el eje y la polea.
El sol tiene mucho que ver. Las lamas de PVC expuestas muchas horas al sol se deforman, se vuelven quebradizas y empiezan a atascarse en las guías. En orientaciones muy soleadas, las lamas de aluminio con relleno aislante aguantan mejor el calor y suelen ser la sustitución más duradera.
Puertas que rozan y rodapiés despegados
Una puerta de paso que roza puede tener las bisagras flojas, con tornillos que han perdido agarre en el marco; en ese caso suele bastar con cambiarlos por otros más largos que lleguen al premarco. Si la madera se ha hinchado por la humedad, puede ser necesario rebajar el canto de la hoja. Cuando el roce aparece en el suelo después de colocar un pavimento nuevo, hay que recortar la puerta por abajo. Y si de pronto varias puertas dejan de cerrar bien y además aparecen grietas, la causa puede ser estructural y conviene tratarla como las grietas descritas más arriba.
Los rodapiés de madera o DM se despegan con la humedad del fregado o por una mala fijación. Se vuelven a fijar con adhesivo de montaje o con tacos, y la junta superior con la pared se sella con masilla acrílica, que admite pintura, y no con silicona.
Preguntas frecuentes
Otras dudas sobre desperfectos y reparaciones en casa
¿Cuándo compensa reparar y cuándo es mejor renovar?
Depende de cuánto esté afectado y de la edad de lo que se repara. Cambiar dos azulejos rotos en un alicatado en buen estado tiene todo el sentido; si la mitad de las piezas suenan a hueco, cada arreglo provocará otro y lo razonable es plantearse rehacerlo. Lo mismo ocurre con una persiana: una cinta rota se cambia sin más, pero si las lamas están quebradizas por el sol, seguirán rompiéndose.
Una pregunta útil es si el arreglo resuelve la causa o solo el síntoma. Cuando es lo segundo, la reparación sale cara a medio plazo.
¿Son peligrosas las grietas en el techo?
La mayoría no. Las fisuras finas en techos de escayola suelen seguir las uniones entre placas y se deben a dilataciones o a pequeños movimientos, sin más consecuencia que la estética. Otra cosa son las grietas en forjados de edificios antiguos que forman líneas paralelas a la distancia de las viguetas, sobre todo si van acompañadas de manchas de óxido o de trozos de material desprendido.
Esos síntomas pueden indicar corrosión en las armaduras de las viguetas y necesitan la valoración de un técnico. Si el piso está en un edificio con comunidad, conviene avisar también al administrador.
¿Quién paga la reparación si la humedad viene del vecino o de la comunidad?
En términos generales, si el origen está en un elemento común del edificio, como la fachada, la cubierta o las bajantes generales, la reparación corresponde a la comunidad de propietarios. Si viene de la vivienda de un vecino, por ejemplo de una tubería o de una ducha mal impermeabilizada, corresponde a ese propietario o a su seguro.
Antes de reparar conviene documentar el daño con fotos, avisar al propio seguro de hogar y al vecino o al administrador, y esperar a que lo valore el perito si interviene una aseguradora. Reparar el acabado sin cortar antes el origen solo sirve para repetir el gasto.
¿Cuánto hay que esperar para pintar después de una reparación?
Depende del material y del grosor. Una masilla en capa fina puede estar lista en pocas horas, mientras que un relleno grueso de yeso o de mortero necesita días para secar por dentro. Si se pinta antes, la humedad que queda atrapada puede provocar manchas, ampollas o diferencias de brillo.
En las paredes que han tenido humedad, la espera es más larga: hay que dejar que el muro se seque una vez cortado el origen, algo que puede llevar semanas, y aplicar una imprimación adecuada antes de la pintura final.
¿Sirve la pintura antihumedad para acabar con una mancha?
Sirve para lo que sirve. Las pinturas antimoho llevan fungicidas que frenan la aparición de hongos y son útiles en baños y paredes con condensación, siempre que se mejore también la ventilación. Pero no detienen el agua que llega desde dentro del muro.
En una humedad por filtración o por capilaridad, una pintura que cierra el poro deja el agua atrapada detrás. Al poco tiempo aparecen ampollas, la pintura se cae y la mancha asoma por los bordes. Primero hay que cortar la entrada de agua y, una vez seca la pared, pintar.
¿Es normal que salgan fisuras en una vivienda nueva o recién reformada?
Es bastante habitual. El yeso, los morteros y el hormigón pierden agua al secar y se contraen ligeramente, y el edificio se asienta durante los primeros tiempos. El resultado suelen ser fisuras finas en los encuentros de tabiques con techos, pilares o premarcos, que no comprometen nada.
Lo recomendable es esperar a que todo se estabilice antes de repararlas, porque si se tapan demasiado pronto pueden volver a abrirse. Si una fisura crece de forma clara o aparece junto con puertas que se descuadran, sí conviene que la vea un técnico.
¿Una persiana motorizada se arregla igual que una manual?
En parte. Las lamas, las guías y los topes son iguales y se reparan del mismo modo. La diferencia está en el motor, que va dentro del eje, y en los finales de carrera, que le indican dónde debe detenerse al subir y al bajar. Muchas averías que parecen del motor son en realidad finales de carrera desajustados o una lama atascada que lo obliga a pararse.
Cuando el motor falla de verdad, lo habitual es sustituirlo entero, porque no suele compensar repararlo. Su conexión eléctrica debe hacerla personal cualificado.
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